viernes, 26 de octubre de 2012

Donde dije digo, digo Diego

Lo que en un momento dado parece imprescindible en otros deja de serlo. Algo que comienza a ser frecuente en los tiempos que corren. Sea inminente o no la necesidad de reducir gastos, la crisis ha generado un cambio de mentalidad generalizada, una actitud de reanálisis y optimización de los recursos que  entre un sinfín de consecuencias insedeables quizás origine alguna buena y nueva idea, o eso quiero pensar.
Toda esta reflexión me viene a la cabeza tras observar la transformación que se está produciendo en el Servicio Sanitario de Empresa del cual formé parte hasta hace muy poquito. Servicio que comenzó requiriendo la presencia de personal sanitario durante el 100% del tiempo de apertura del centro de trabajo y del que hoy día se cuestiona su cierre. ¿Donde queda nuestra labor? ¿Imprescindible o innecesaria?

Mi opinión. Ni test de embarazo en la vitrina de un botiquín de empresa ni dejar a los empleados a merced del encargado de turno para que valore si su dolor es digno de derivar a Urgencias. En el término medio está la virtud.


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